ASOCIACIONES EN LA SEGURIDAD PRIVADA
El sector de la seguridad privada goza del derecho a sindicarse, y por ello abundan las formaciones sindicales en este área profesional. A diferencia del cuerpo de la Guardia Civil que tiene prohibidos los sindicatos y se ve en la necesidad de crear asociaciones para suplir esa carencia, la seguridad privada no tiene esa necesidad. Sin embargo, tal vez a la sombra de la ineficacia sindical, han surgido algunas asociaciones cuya finalidad no queda suficientemente clara para el profesional de a pie. Parece que el número de éstas crece proporcionalmente a la precariedad laboral de vigilantes y escoltas, quizá con la intención de darles un servicio que los sindicatos no les dan, pero que por otra parte no se materializa en hechos o logros relevantes ni palpables. Al final, salvo muy honrosas excepciones, resultan ser mas de lo mismo, pero con mucho menos peso social, cuando no son en sí mismas un problema.
Tenemos el caso de una asociación que nace sin explicar realmente para qué, y que no se caracteriza por su transparencia. Se crea desde el secretismo y su estructura no es lo que se entiende por ejemplar. Esa asociación nace de un foro de Internet donde sus administradores y moderadores no permiten salirse del guión que ellos mismos dictan, y nace con premisas que a primera vista dan la sensación de ser presuntamente poco democráticas. Ya sus primeras declaraciones de intenciones indican esa dirección. En principio parece una asociación elitista que no está enfocada a todos los profesionales de la seguridad privada, sino aparentemente a aquellos que los auto-proclamados directivos decidan arbitrariamente según un criterio que no exponen y que depende solo de su propia voluntad. Democrático no me lo parece, ni enfocado al interés general tampoco.
Ciertas exigencias que imponen suponen demostrar que el asociado ha de tener una ética y moral consolidada, reconocido prestigio entendemos que profesional, que haya destacado por la realización de actos meritorios (suponemos que se debe estar en posesión de una mención honorífica otorgada por la policía), y algún otro requisito delirante, lo que refuerza mi opinión antes referida. Porque ¿como se llega a ese estatus exigido?, ¿quien mide la ética y la moral, la profesionalidad o los actos del aspirante para considerar que sean meritorios, y sobre qué baremos?, ¿reúnen esas características los que hacen la evaluación?. No será su directiva quien se erija poseedora de todas esas virtudes, ¿verdad?, porque por su trayectoria se sabe que son las antípodas de lo exigido. Esto me indica que aparentemente solo se puede entrar por enchufe o si agradas a la auto-proclamada directiva. No sé, no sé.
Parece evidente que no es una asociación para todos los vigilantes, y que no podrá formar parte de ella quien no sea del agrado personal de su directiva. Si pagar a una asociación que no va a darnos nada a cambio de ese dinero ya resulta poco atractivo, con tanta exigencia directamente resulta rechazable. Creo que es muy importante vigilar a este tipo de gente muy de cerca para evitar que se vayan a aprovechar de las desgracias de los componentes operativos del sector de la seguridad privada.
Esta y otras asociaciones no son ni mas ni menos que la respuesta a manifiestas rivalidades y a la avidez de notoriedad de sus creadores, que venden su alma al diablo por unos minutos de televisión o prensa y que no dudan en aprovecharse de dramas y desgracias en su beneficio. Por eso ni tienen futuro, ni sirven al vigilante de seguridad en cuyo nombre dicen actuar los que las fundan.
Cuando una nace, otra ya ha muerto. Y la falta de control que sobre estas asociaciones existe, hace que los que las dirigen hagan de su capa un sayo y no den explicaciones a nadie.
Desde estas letras quiero pedir a los vigilantes de seguridad, a los escoltas privados, y a los guardas particulares del campo, que no se dejen cegar por las promesas sin garantía alguna de asociaciones poco transparentes ni de iluminados que venden la salvación del sector, y que sean sumamente prudentes, pues de lo único que pueden estar seguros es de que les sacarán el dinero, y ejemplo de esto que digo es el caso de alguna que exige el pago de varias mensualidades por adelantado. Que a cambio obtengan algo tangible está por demostrar y la probabilidad de no obtener nada mas que humo es alta.
Mucho ojo, señores agentes de la seguridad privada.
El sector de la seguridad privada goza del derecho a sindicarse, y por ello abundan las formaciones sindicales en este área profesional. A diferencia del cuerpo de la Guardia Civil que tiene prohibidos los sindicatos y se ve en la necesidad de crear asociaciones para suplir esa carencia, la seguridad privada no tiene esa necesidad. Sin embargo, tal vez a la sombra de la ineficacia sindical, han surgido algunas asociaciones cuya finalidad no queda suficientemente clara para el profesional de a pie. Parece que el número de éstas crece proporcionalmente a la precariedad laboral de vigilantes y escoltas, quizá con la intención de darles un servicio que los sindicatos no les dan, pero que por otra parte no se materializa en hechos o logros relevantes ni palpables. Al final, salvo muy honrosas excepciones, resultan ser mas de lo mismo, pero con mucho menos peso social, cuando no son en sí mismas un problema.Tenemos el caso de una asociación que nace sin explicar realmente para qué, y que no se caracteriza por su transparencia. Se crea desde el secretismo y su estructura no es lo que se entiende por ejemplar. Esa asociación nace de un foro de Internet donde sus administradores y moderadores no permiten salirse del guión que ellos mismos dictan, y nace con premisas que a primera vista dan la sensación de ser presuntamente poco democráticas. Ya sus primeras declaraciones de intenciones indican esa dirección. En principio parece una asociación elitista que no está enfocada a todos los profesionales de la seguridad privada, sino aparentemente a aquellos que los auto-proclamados directivos decidan arbitrariamente según un criterio que no exponen y que depende solo de su propia voluntad. Democrático no me lo parece, ni enfocado al interés general tampoco.
Ciertas exigencias que imponen suponen demostrar que el asociado ha de tener una ética y moral consolidada, reconocido prestigio entendemos que profesional, que haya destacado por la realización de actos meritorios (suponemos que se debe estar en posesión de una mención honorífica otorgada por la policía), y algún otro requisito delirante, lo que refuerza mi opinión antes referida. Porque ¿como se llega a ese estatus exigido?, ¿quien mide la ética y la moral, la profesionalidad o los actos del aspirante para considerar que sean meritorios, y sobre qué baremos?, ¿reúnen esas características los que hacen la evaluación?. No será su directiva quien se erija poseedora de todas esas virtudes, ¿verdad?, porque por su trayectoria se sabe que son las antípodas de lo exigido. Esto me indica que aparentemente solo se puede entrar por enchufe o si agradas a la auto-proclamada directiva. No sé, no sé.
Parece evidente que no es una asociación para todos los vigilantes, y que no podrá formar parte de ella quien no sea del agrado personal de su directiva. Si pagar a una asociación que no va a darnos nada a cambio de ese dinero ya resulta poco atractivo, con tanta exigencia directamente resulta rechazable. Creo que es muy importante vigilar a este tipo de gente muy de cerca para evitar que se vayan a aprovechar de las desgracias de los componentes operativos del sector de la seguridad privada.
Esta y otras asociaciones no son ni mas ni menos que la respuesta a manifiestas rivalidades y a la avidez de notoriedad de sus creadores, que venden su alma al diablo por unos minutos de televisión o prensa y que no dudan en aprovecharse de dramas y desgracias en su beneficio. Por eso ni tienen futuro, ni sirven al vigilante de seguridad en cuyo nombre dicen actuar los que las fundan.
Cuando una nace, otra ya ha muerto. Y la falta de control que sobre estas asociaciones existe, hace que los que las dirigen hagan de su capa un sayo y no den explicaciones a nadie. Desde estas letras quiero pedir a los vigilantes de seguridad, a los escoltas privados, y a los guardas particulares del campo, que no se dejen cegar por las promesas sin garantía alguna de asociaciones poco transparentes ni de iluminados que venden la salvación del sector, y que sean sumamente prudentes, pues de lo único que pueden estar seguros es de que les sacarán el dinero, y ejemplo de esto que digo es el caso de alguna que exige el pago de varias mensualidades por adelantado. Que a cambio obtengan algo tangible está por demostrar y la probabilidad de no obtener nada mas que humo es alta.
Mucho ojo, señores agentes de la seguridad privada.
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