EL SILENCIO Y LA COMPLICIDAD MEDIÁTICA CON LA CORRUPCIÓN
La existencia de una prensa libre es parte de la definición de Democracia, y parte de lo que la define como tal y la hace posible. Sin embargo en España hace ya muchos años que nuestra prensa no es libre, si es que alguna vez lo fue. Sirven bien a intereses políticos -de cualquier ideología- bien a intereses comerciales, o bien a ambos. Y esto es tanto en prensa escrita, como radio y televisión. Los medios dependientes de los Gobiernos -locales, autonómicos o nacionales- son medios habitualmente propagandísticos del partido que gobierna en cada momento, y los medios privados sirven además de a los políticos con quienes comparten ideología o intereses, a las empresas que contratan con ellos su publicidad. Esto hace que sea imposible un medio neutral e imparcial.
Un periódico no osará publicar una denuncia contra pongamos por ejemplo El Corte Inglés si este comercio es uno de sus anunciantes, como no lo hará una radio privada por idénticas razones, que es conservarle como anunciante. Si el medio es público, entramos en el terreno de las influencias. Así pues resulta muy improbable la difusión de artículos contra estos potenciales clientes. También resulta difícil que los medios se hagan eco de los muchos escándalos de corrupción que conocen, protagonizados por políticos ladrones, o que se embarquen en investigaciones sobre denuncias que les hacen llegar los ciudadanos, a quienes no pocas veces ningunean.
Afortunadamente en algunas ocasiones se producen inquinas personales por parte de los directivos de los medios -fundamentalmente los escritos- que permiten que salgan a la luz corruptelas y otras conductas deplorables que protagonizan políticos con ideologías opuestas a la tendencia del periódico en cuestión o a sus intereses.
En España sabemos qué periódicos y sobre todo qué grupos mediáticos que los sostienen son de tendencia no ya de izquierdas o derechas, que eso ya no existe, sino de afinidad clara hacia un partido político u otro.
A tenor de esto, muchas veces resulta lamentable y bochornoso leer una misma noticia en los diferentes periódicos, pues puede tener un tratamiento completamente opuesto. La ocultación de noticias, o digámoslo de otra forma, el completo desinterés en difundir determinada noticia en prensa o radio, o en su caso hacerlo manipulándola completamente, es una práctica habitual y común que sirve a poco honrosos intereses, que desde luego no son los del ciudadano, por lo que en la práctica se nos priva del Derecho a una información veraz y neutral. Así pues, ¿estamos condenados a la desinformación?. Felizmente no. Hay un medio de difusión que por ahora no pueden controlar eficazmente donde la información de todo tipo fluye imparable, que es Internet. Es de esperar, y así lo parece, que la Red de Redes acabe con la poco fiable prensa en papel, y enmiende la plana a las radios comerciales y a las controladas políticamente. Incluso la televisión es un medio cada vez menos utilizado para informarse. Internet crece con la irrupción de los Smartphones, que no son sino ordenadores de mano.
No es desconocido que los gobiernos quieren poner puertas al campo que es Internet, pero no lo están logrando. La información que nos hurtan los medios convencionales será lo que acabe con ellos.

2 comentarios:
hablando de cadenas controladas por el gobierno de turno...¿puedes contarme algo de la sexta y su programa salvados?me refiero a que me cuentes aspectos que no te gustan de esta cadena y programa o en que deberia mejorar.yo creo que ese programa esta bastante bien y al servicio del ciudadano.
Todas las cadenas siguen a un amo, y la sexta no es menos.
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